Casi todos los proyectos llegan con algo roto. Este no. Fiscalmente Asociados era un despacho de contadores recién formado por varios socios, con capacidad técnica de sobra y sin una sola definición comercial tomada.
Y ahí está el riesgo, porque un despacho nuevo suele resolverlo de la manera más cara: sale a vender a quien sea, cobra lo que le acepten y aprende a base de clientes que no le convenían.
El encargo del proyecto
Definir antes de vender
El trabajo fue estratégico de principio a fin: modelo de negocio completo con Business Model Canvas, buyer persona, definición de nicho y propuesta de valor trabajada con Value Proposition Canvas. No qué servicios existen —eso ya lo sabían— sino cuáles vender primero, a quién y con qué argumento.
De ahí salió la estructura comercial: qué se ofrece, en qué orden y cómo se explica. Un despacho contable compite contra la percepción de que todos hacen lo mismo, y esa percepción solo se rompe con posicionamiento, no con precio.
Y después, la publicidad
Con la estrategia definida arrancó la pauta, con su medición montada desde el inicio. No al revés. La ventaja de empezar así es que la línea base se construye desde el día uno: cada resultado futuro va a tener con qué compararse.
Es un proyecto reciente. Cuando haya corte, esta página tendrá números.