Clínicas, hospitales, spa, odontología y veterinarias. El paciente escribe a las diez de la noche, nadie contesta, y esa cita se va con quien sí contestó. Ese hueco se puede medir.
Qué hace el sistema
No es un agendador más. Conoce los servicios, el historial y cómo trabaja la clínica — y todo lo que hace queda contado.
Responde y agenda en el horario en que hoy se pierde la cita.
Si el profesional no tiene espacio, ofrece otro del mismo servicio. Nunca deja al paciente sin opción.
Recordatorio antes de la cita, con opción de reprogramar en la misma conversación.
Ofrece el complemento que corresponde al tratamiento, según lo que el negocio configuró.
Sabe cuándo toca la siguiente limpieza o control y lo reactiva sin que nadie persiga.
Ante un síntoma no diagnostica: agenda y pasa con un humano.
Sabe qué tratamiento se hizo, cuándo y qué sigue. El paciente no tiene que volver a explicar su caso cada vez.
Recuerda el pago pendiente y las parcialidades del tratamiento, con el tono correcto y sin que nadie tenga que llamar.
Ofrece el complemento del tratamiento — pasta, enjuague, sérum — según lo que la clínica quiera vender.
El motor detrás
La agenda de GROVA para cualquier negocio que viva de su calendario. Clínicas, hospitales, spa, odontología, veterinarias: donde hay citas, aplica.
Pica un horario — así se siente para el paciente.
Si el profesional asignado no tiene hueco, busca a otro del mismo servicio y ofrece sus horarios. El paciente nunca se queda sin opción.
Ofrece el complemento que corresponde al tratamiento. Las combinaciones las define el negocio, que conoce su inventario y sus márgenes.
Sabe que la limpieza toca cada seis meses y reactiva al paciente cuando corresponde, sin que nadie lo persiga.
El recorrido completo
ETAPA 01
Escribe fuera de horario. El agente responde en segundos, resuelve la duda y orienta sobre qué servicio necesita — sin diagnosticar.
ETAPA 02
Consulta disponibilidad real. Si el profesional está lleno, propone a otro del mismo servicio o el próximo hueco libre.
ETAPA 03
Un día antes confirma. Si no puede, reprograma ahí mismo y el hueco vuelve a la agenda en vez de perderse.
ETAPA 04
Después del tratamiento ofrece lo que corresponde — el negocio decide qué, porque conoce su inventario y sus márgenes.
ETAPA 05
A los seis meses reactiva solo. Es el bloque que convierte una cita suelta en un paciente recurrente.
Escucha la atención
Un momento difícil. Fíjate en lo que el agente hace — y sobre todo en lo que decide no hacer.
“Mi perro no ha comido desde ayer.” El agente no diagnostica ni tranquiliza de más: reconoce que eso no puede esperar, consigue consulta el mismo día y avisa al veterinario.
La objeción de precio llega casi siempre de noche. El agente explica qué incluye el tratamiento y ofrece las parcialidades, sin regatear ni prometer descuentos que no existen.
Seis meses desde la última limpieza. El agente lo retoma con un motivo concreto, no con un “¿cómo estás?”, y le ofrece el horario que ya usaba.
Lo que sostiene el sistema
Si un paciente menciona una alergia o un síntoma, el agente no opina. Agenda o pasa con una persona. Esa limitante es de diseño.
Los datos de una clínica no tocan los de otra.
Al principio la va a embarrar, como cualquier colaborador nuevo. Lo ajustamos con lo que vemos en las conversaciones reales.
Primero entendemos el modelo de negocio. Si el agente no tiene sentido para tu clínica, te lo decimos.